CRÓNICA DEL CONCIERTO DE CARMEN BOZA EN EL TEATRO DE LA ESTACIÓN.
Zaragoza, 29 de octubre de 2015.

Por Jesús Viñas
Fotos: Ana Acón.
Nuestro agradecimiento al Teatro de la Estación.

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Puntuales, silenciosos y ante un patio de butacas rozando el lleno, hicieron aparición Carmen Boza y sus músicos sobre el escenario del Teatro de la Estación.

Brillantes zapatos de charol, pantalones pitillo, camiseta con tirantes y sombrero definían sus delicadas formas, protegiéndose del entorno con cualquiera de sus guitarras como escudo. El escenario, iluminado de forma sutil en tonos cálidos, vio aproximarse la tormenta de sensaciones que iba a acontecer entre sus cuatro paredes. Sin tan apenas levantar la vista del suelo, ella sola empezó a acariciarnos con su dulce voz en el primer corte de la noche. El público, respetuoso, callaba y se dejaba guiar por las notas que ya bailaban por la sala, mientras el resto de instrumentos no hacían más ruido que un ligero zumbido por estar preparados para, en el momento idóneo, darnos la bienvenida a “La Mansión de los Espejos”.

El teatro sonaba grandioso. Se percibían todos los matices bien estudiados en producciones aterciopeladas, despertando emociones que, uno que lleva muchos conciertos a sus espaldas, había olvidado se podían suscitar en una actuación en directo. Acostumbrado a ruidos de vasos, de voces poco interesadas en escuchar y equipos de sonido saturados, esta fue una fantástica anteposición ante todo ello.

Estábamos muy cerca. La primera fila apoyaba sus pies sobre la tarima y jugaron con nuestro sentido de la percepción en pequeños trucos de magia de cuaro minutos. Sus pocas palabras expresaban su respeto hacia el nuestro por sus canciones.

Hizo un recorrido completo por los temas recogidos en su primer Lp, y dejó muy clara su evolución artística en cada cambio melódico sobre lo que podemos escuchar en la intimidad de nuestro salón. Banda renovada frente a la que trajo hace dos años al “Poeta Eléctrico” y un sonido mucho más preciso y sofisticado en cada una sus aristas, que han ido ganando presencia y han madurado a la artista que tuvo el valor de crear su propio material, haciendo de ella una mujer luchadora que pelea sus temas allá donde le dejen expresarse.

Octubre”, su tema estandarte, cerraba el espectáculo y,  agradecidos, se inclinaron al respetable que, en pie, aplaudía la brillante actuación que acababa de presenciar. Como guinda del pastel y demostrando toda su cercanía, sin tan apenas descanso, Carmen, salió al hall a firmar sus discos y hablar con los espectadores que, atónitos, esperaban su turno para compartir un par de palabras con ella.

Jesús Viñas

Fotos: Ana Acón: