CONCIERTO DE ANTÍLOPEZ EN LA SALA LOPEZ

Zaragoza, 17 de marzo de 2017

Por Jesús Viñas


Hay grupos de esos que no te puedes permitir que la gente los pase por alto y no disfruten de sus canciones. Antílopez es uno de ellos.

2 personas, 2 guitarras y un escenario. No necesitaron más para hacer un espectáculo a caballo entre el humor y las canciones que dejan ver su actitud ácida pero optimista de la vida (porque hay que seguir sonriendo aunque nada funcione ahí fuera).

Yo nunca había tenido la oportunidad de verles en directo porque siempre me había coincidido con otras cosas y esta era la fecha y la tenía marcadísima en rojo en mi calendario.

Llegué a la sala López nervioso, con sus canciones formando parte de mi imaginario más reciente con ganas de divertirme con sus buenas dosis de realidad.

El escenario ya estaba listo con un montón de objetos colocados encima de una mesita que poco a poco irían descubriéndonos para qué iban sirviendo.

antilopezFoto: Facebook Antílopez
Saltaron a escena y se hicieron en 4 segundos con el control absoluto de las carcajadas y los aplausos de una sala casi abarrotada que les vitoreaba desde la primera canción. Ellos lo agradecieron, ya que sabían la dificultad de esta plaza, y sudaron cada uno de sus temas con todo el gusto que tienen.

Son carne de cañón y llevan más conciertos a sus espaldas de los yo mismo sería capaz de soportar con su sentido del humor.

Y es que no hay nada como tener una empresa sonando tan increíblemente en la que se disfrute, como sinceramente dijeron, guardándonos el respeto que nos merecíamos la gente que les escuchamos mimando sus letras y melodías.

Fueron cayendo las canciones que tanto deseaba cantar a coro con un público que salió, como yo, con dolor de mandíbula por tener durante más de 2 horas la mayor de nuestras sonrisas. “Gatita Presumida”, “Prefiero”, “Es Mentira” y un largo etcétera de canciones gigantes de su repertorio fueron desfilando con una historia como leitmotiv que nos iba guiando a través de su repertorio y cerraron tríplemente el concierto con bises que supieron a poco.

Tras el concierto tuve el placer que poder quedarme a charlar un ratito con ellos y dedicarles mi más sincera devoción por su trabajo y desearles toda la fuerza del mundo para que sigan alegrándonos con sus canciones y espectáculos por mucho tiempo más.

Si no les has oído nunca: hazlo. Verás como todo se ve un poco más verde.