El próximo 22 de abril, Elefantes visitan de nuevo Zaragoza para presentarnos, en el Teatro de las Esquinas, su último trabajo. Chema Fernández, Antípodas Producciones, nos dio todas las facilidades para poder acercarnos a él. Así, Jesús Viñas pudo mantener una conversación con Shuarma y hablar de música y vida. Noemí SchwartzBox esperaba, con su cámara, recoger el alma de un músico cercano y querido. 

ENTREVISTA A SHUARMA

Por Jesús Viñas

Fotos: Noemí SchwartzBox

Shuarma

Shuarma

P: Empecemos por el principio ¿Desde The Laugh, Sioux hasta Elefantes o Shuarma, ha cambiado algo en la forma de afrontar un concierto?
R: Todo. Todo ha cambiado, porque cuando empezaba, todo era absolutamente desconocido, los nervios, una edad joven en la que te estás formando, no venía a nadie a nuestros conciertos… A medida que vas tocando, empiezas a entender la responsabilidad que tienes al colocarte encima de un escenario y, además, que la gente que va, esté pagando por verte actuar. Pero hay algo que ha permanecido intacto y son las ganas. Siempre he disfrutado mucho y sigo haciéndolo igual que el primer día. Y aún te digo más, ya que, creo, que voy teniendo más nervios conforme más conciertos vamos firmando, aunque empiezo a saber utilizarlos en positivo sin que me jueguen una mala pasada.

P: Hay muchas bandas que tienen alguna serie de ritos antes de salir a un tocar ¿Tenéis alguno vosotros?
R: No, concentrarnos, nos abrazamos y poco más, aunque, durante un tiempo sí es verdad que lo hacíamos. Teníamos un jabón, y todos teníamos que lavarnos las manos de una forma determinada girándolo 3 veces a la derecha, si no me equivoco, y si todos lo hacíamos así era que el concierto iba a salir bien pero alguien lo hacía hacia la izquierda… Es este tipo de cosas que necesitas hacer para sentirte más unido con tu banda, pero no tienen más importancia que la que tú quieras darle.

P: ¿Eres el reflejo del significado de tu nombre artístico? Que según he podido leer, significa ‘refugio, seguridad, protección, felicidad, confort’…
R: Mi “nombre” es porque yo, de pequeño, dibujaba mucho y firmaba siempre como Shuarma, no sé… imagino que para sentirme más artista y es lo que se ha ido ligando a esa faceta. Hoy en día, todos me llaman así: mis padres, mis amigos…

P: Compositor, Front Man y músico. ¿Cuál de esas facetas preferirías mejorar en primer lugar?
R: Van todas unidas para mí. Yo no sería capaz de subirme a un escenario a cantar algo que no he compuesto yo, y si no supiera musicarlo, tampoco sabría escribirlo. Para mí, forma todo parte de lo mismo desde el momento en el que algo pasa por mi cabeza y prefiero contarlo en forma de canción, que hablándolo, porque pienso que voy a ser capaz de transmitirlo mejor haciéndolo así. Sí que uno, cuando empieza a trabajar, de cualquier cosa, al igual que un zapatero, por ejemplo, va conociendo mejor la técnica, aprende a combinar tejidos, a saber dónde dar la puntada y con qué aguja… Yo ya tengo alguna práctica, ya he tocado en algunos escenarios y compuesto algunas canciones y con el tiempo voy sabiendo mejor cómo hacer mis zapatos. Pero no creo que sea más que el fruto del trabajo y de la implicación con el mismo.

P: Tras unos comienzos agridulces, hoy en día, qué significa para ti alguien como Bunbury.
R: Yo a Enrique le siento como de la familia, ya que tenemos una amistad muy buena en la que hemos compartido muchas cosas personales y profesionales. Es una persona muy cercana, con la que ahora, nos vemos menos de lo que me gustaría, porque desafortunadamente vive fuera, pero es alguien a quien admiro como profesional y como persona y al que le debo mucho.

P: ¿Cómo fue aquello que os produjese vuestro disco “Azul” que fue un poco, si no tengo mal entendido, el que consiguió hacer que Elefantes empezaseis a ser lo que sois hoy en día?
R: Eso es. Todo empezó aquí, en Zaragoza, ya que tocábamos en una sala ya desaparecida, la Morrisey, y había sólo, 4 o 5 personas y Enrique. Cuando acabó, recuerdo que me fui al baño, él me siguió, y empezó a hablar conmigo “Oye que me ha encantado tu grupo, vamos a tomarnos algo” y ahí surgió esa amistad. En ese mismo momento, nosotros estábamos con las maquetas del nuevo disco y él se encargó de buscarnos a la discográfica (EMI) siendo él quien nos produjera el disco y nos pusiera delante de su público en España, México… Dándonos la oportunidad de darnos a conocer ante un volumen de gente brutal y le estaremos eternamente agradecidos. Ojalá algún día, nosotros, pudiésemos devolver ese favor con otro grupo de chavales diciéndole a nuestra gente “Escuchad esto a ver que os parece”.

P: Es curioso, además, que vuestras dos voces están cargadas de personalidad.
R: Creo que esa es una de las razones por las que nos entendemos tan bien, creo yo, ya que lo que buscamos no es hacerlo bien o mal, lo que buscamos es hacerlo personal. Si te gusta bien y si no, pues mira… me encantaría que lo hiciese pero así somos nosotros. Y al margen, las cosas auténticas, acaban convenciendo, llegan a la gente. Estamos un poco cansados de tanto producto y la autenticidad tiene un valor y eso la gente lo percibe.

P: ¿Estamos sobre-estimulados?
R: Sí, probablemente sí. Igual les conviene tenernos sobre-excitados todo el día para que así no nos dé tiempo a pensar en las cosas realmente importantes.

P: ¿Qué tienen en común Sidonie, Lol, Perales y Elefantes?
R: La pasión por la música. El querer dar lo mejor de uno mismo. Perales, un gran compositor que ahora ha pasado un tiempo un poco más olvidado, pero que escribió canciones espectaculares hace no tanto tiempo. Y por otro lado, Sidonie, Love of Lesbian y nosotros somos bandas de Barcelona que estamos ahí, dando lo que somos y trabajando mucho. Nos admiramos y nos queremos muchísimo entre nosotros y estamos en el mismo barco intentando dar a conocer nuestra música al resto del país.

P: Entrevisté hace no mucho a los Sidonie para esta misma web y estuvimos hablando de esta canción preguntándoles algo que hoy te lanzo a ti ¿Hay alguna canción castiza que te gustaría versionar e incluir en alguno de tus discos o en alguno de los directos con tu banda?
R: Sí. Muchas. La de “Como una Ola” de Rocío Jurado me parece la hostia. Es que a mí me gusta mucho ese tipo de canción. Era una canción muy pasional, muy enraizada con la cultura española y, hay muchas veces, que miramos demasiado hacia afuera, la cultura anglosajona, estadounidense y pensamos que todo lo que viene de fuera es maravilloso y lo que hacemos aquí no tanto, y aquí, se hacen unas cosas que a mí me parecen increíbles y únicas. Raphael, Perales… toda esta gente… me parecen increíbles, ya no solamente como intérpretes sino como compositores. Manuel Alejandro, Triana… Creo que hay grandísimas canciones que no sabemos valorar como se merecen.

P: 7 fechas hechas y 7 llenos absolutos tras una vuelta muy deseada de Elefantes. Habéis vuelto con muchas ganas pero os han recibido con más aún ¿Cómo está siendo el recibimiento?
R: Muy bonito. La verdad que después de tanto tiempo, que la gente siga ahí con ganas de verte… es fantástico. Lo agradecemos y valoramos muchísimo porque sabemos lo que es, llevamos muchos años trabajando en esto y sabemos que es muy fácil que te olviden, hay muchos grupos, como decías, esa sobre-estimulación… y que te presten atención es fabuloso. Conseguir ser número dos de ventas como hemos sido, está muy bien, pero no es mérito sólo nuestro, sino de todo nuestro equipo. Llenar una sala de conciertos es que nuestro manager lo hace muy bien, nuestra compañía de management lo hace muy bien, la gente que viaja con nosotros, nuestros técnicos y nuestros road manager… todos, trabajan espectacularmente. Para ser número dos de ventas, las canciones son una parte del éxito. Muchas veces se centra sólo en nosotros, pero en todas las cifras, eres uno más de una gran fábrica donde todo el mundo suma y si son buenos, te das cuenta que estás en un buen equipo al sentirte bien arropado.

Shuarma junto a Chema Ferández, de Antípodas Producciones.

Shuarma junto a Chema Fernández, de Antípodas Producciones.

P: Elefantes porque, cito textualmente, pensabais “en la necesidad vital de hacer canciones. En otras culturas se asocia al elefante con todo lo relacionado con el alma, un animal sagrado, así que Elefantes será eso. Un grupo con alma” Alguna canción cambia su significado con el tiempo. ¿También el del nombre del grupo?
R: Sí, sobre todo porque es mentira. (Risas) Es verdad, porque cuando empezamos a dar entrevistas, tuvimos que racionalizar un poco el nombre. Era algo más intuitivo que racional pero tienes que buscar una respuesta para los medios y nos dio por pensar en Asia, pero es mentira. Nos gustó Elefantes y nos sigue gustando. Además, hay canciones en las que no sé lo que estoy escribiendo, pero todo tiene un porqué al fin y al cabo. Hay canciones mías que hasta yo las he ido entendiendo con el tiempo, pero es el subconsciente quien te lleva a decir según qué cosas. Hay veces que necesitas distancia para entenderlo.

P: Letras muy luminosas voces arriesgadas un trabajo bien ejecutado pero hay gente a quienes no habéis conseguido llegar. ¿Podríais convencerlos en una canción de que se quedasen a continuar en el concierto?
R: Tampoco tenemos que convencer a todo el mundo. No puedes pretender gustar, claro que a veces lo piensas, pero creo que no hay que ser tan avaricioso o pretencioso. Hay que fluir. Todo lo que sucede tiene un porque y sucede por algo. Sabemos que no podemos gustar a todo el mundo, por lo que, lo que pretendemos, es ser honestos y seguir nuestro camino. Tanto en nuestra faceta musical como en lo personal.

P: ¿Cómo es estar nominado a los Grammy y a los Premios de la Música Aragonesa en tan poco tiempo?
R: Muy ajeno. No nos tocaba en nada. Ojalá nos lo hubiésemos llevado pero… el hecho de estar nominado con Juanes… pues es una locura. Sirvió para darnos a conocer, pero no iba con nosotros tanto como los premios celebrados en esta ciudad, en el que gente que nos quiere y nos conoce, reconoció nuestro trabajo. Casi nos hizo más ilusión llevarnos esa “mariposa” a casa que la otra nominación.

P: ¿Sabrías decirme alguna canción de algún grupo español contemporáneo que te hubiese gustado componer a ti?
R: Pues hay un montón… no sé qué decirte. Mira, hay un tema del último disco de Ivan Ferreiro, que se titula “El Dormilón”, que me parece un temazo. Pero hay tantas…

P: Para terminar ¿Podrías darnos algún consejo?
R: Yo no sé nada… No sabes nunca lo que le va a ir bien a otra persona. A nosotros, personalmente, lo que siempre nos ha funcionado es la constancia. Llevarnos bien entre nosotros y hacerlo de forma honesta. Pero esto ha sido algo que nos ha servido a nosotros, al resto… No lo sé.

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