CONCIERTO DE TAKO en Pabellón Interpeñas. Zaragoza, 15 de octubre de 2015.

Por Jesús Viñas

Tako. Foto: Interpeñas

Tako. Foto: Interpeñas

Tako tenía una cita en el escenario de Interpeñas tras el concierto despedida de Los Suaves. Una actuación la de los gallegos, por cierto, sin la garra que les ha caracterizado durante sus 25 años encima de las tablas… Así que, tras un concierto un tanto triste se quitó su backline dejando el espacio necesario para que la banda ejeana subiese a calentar el ambiente de una noche heladora, en la que el viento soplaba de esa forma que sólo sabe hacer en tierras mañas.

Sabían que no era fácil, pero también cómo arreglarlo. Salieron demostrando tablas con cinco temas sin tan apenas pausas, que todo el mundo conociese, para movernos y hacernos cantar con ellos temas redondos, entre los que se encontraban “Carpintero de Condenas”, “Ayer, Hoy, Por Siempre” o “A las Puertas del Deseo”.

Llevan muchos años en esto, giras de furgoneta y manta, muchos kilómetros tras sus espaldas y son expertos en noches como aquella, en la que nadie se espera que los guitarrazos sean capaces de arreglar algo que había empezado tan negro para los amantes del Rock’n’roll patrio. Sus estribillos valientes, pegadizos y en alguna vez críticos, pateaban los conos de los altavoces despertando sonrisas entre los asistentes, que alzaban sus voces hasta por encima de los decibelios que ya emitía el recinto. Tako son una apuesta segura del complejo peñista y todos los pilares están ahí para alegrarnos alguna velada a esa gente que no llegamos a comprender cómo una banda tan potente como esta no consigue romper en el panorama nacional con la fuerza que debería.

Su repertorio se sucedía y solo se podía ver en escena a una banda de jóvenes amigos que estaban cumpliendo su sueño, su buena compenetración en escenario sólo explicable al saber la de años duros que han pasado juntos, luchando por ser quienes son hoy día: una de las bandas de principios más claros de toda la escena musical en castellano.

Serenos, maduros, humildes y muy agradecidos se despidieron de su gente tras una hora y media larga de espectáculo, aplaudiendo a los que les han apoyado desde que empezaron y siguen estando bajo las tablas año a año, apoyando el trabajo bien ejecutado.

Jesús Viñas

Foto: Interpeñas