El viernes 17 dio comienzo la programación en el escenario flotante del Auditorio de Lanuza con el virtuoso violinista Ara Malikian, y la sensibilidad de las voces de Mira Awad y Noa. A las 22 horas todo estaba preparado para una noche muy especial, la primera del XXIV Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur.

Ara Malikian. Foto: Jorge Fuenbuena

Ara Malikian. Foto: Jorge Fuenbuena

Ara Malikian, expresividad en estado puro

Ara Malikian fue el primero en subirse al escenario. El violinista libanés interpretó buena parte del repertorio de su espectáculo “15”, con el que celebra los tres lustros que lleva viviendo en España. Acompañado por unos músicos excepcionales, abrió el concierto con Ciocarlia, un tema tradicional con el que ya nos hacíamos una la idea de lo que estaba por venir. En los directos de Malikian coincide el virtuosismo, el espectáculo y su desparpajo a la hora de presentar las canciones, con una comunicación familiar y cercana con el público que crea una complicidad natural. Combinó la interpretación de varios temas de su autoría como “Backgammon”, “Pisando Flores”, “Rapsodia” o “Vals de Kairo” (dedicado a su hijo), junto a algunas sorprendentes versiones. Especialmente destacable fue su versión del tema de Radiohead “No surprises”, que comenzaba con unos pizzicatos que, flotando sobre el Valle del Tena, llenaron el auditorio de magia y emoción. También destacable fue el homenaje que hizo al genio Paco de Lucía, recientemente fallecido y que ya estuvo en este festival en la edición de 2013. Cuando empezó a sonar “Syriab” las luces del escenario se tiñeron de rojo vistiendo los arreglos de pasión flamenca.

Ara Malikian salta, baila, grita, rompe la distancia del escenario y contagia de energía los espacios donde toca, originando un auténtico viaje emocional. Y todo con una naturalidad increíble. Pero todo esto sería imposible sin una banda de músicos que le acompañan y le hacen de soporte durante todo el espectáculo: dos percusionistas (Nantha Kumar a las tablas indias y Héctor “El Turco” con la darbuka, el cajón y la percusión de mano), un chelo (David Varona), un contrabajo (Tania Bernáez), un segundo violín (Jorgen Guillén) y la sensibilidad e inteligencia musical de Humberto Armas (viola).

Especialmente emocionante fue la interpretación de otro tema de su autoría “1915” con el que hace un homenaje a las víctimas del genocidio armenio del que se cumplen ahora 100 años —y que dedica a sus padres, armenios—. Al terminar, todo el público pedía más y Malikian regaló un Aria de Bach al auditorio dejando solos en el escenario a su cuarteto de cuerda. Todo un lujo.

Noa y Mira Awad: pura sensibilidad

17_NoayMira01 FotoJorgeFuembuenaTras la actuación de Ara Malikian, era el turno de la artista palestina Mira Awad, que comenzó con su voz impresionante, a capela, a la que poco a poco fueron sumándose la percusión de Gadi Seri y la guitarra de Gil Dor, los músicos de la artista Noa, que salió al escenario en la cuarta canción. Noa presentó las canciones de su nuevo disco Love Medicine, que actualmente está presentando en nuestro país. Love Medicine es el decimocuarto álbum de estudio de Noa, para el que, una vez más, ha contado son su inseparable arreglista y productor Gil Dor. “Se trata de un disco que nació de encuentros con cosas y personas únicas”, explicaba Noa al público durante su actuación de anoche en el Auditorio de Lanuza para presentar el tema “Eternity and Beauty”, dedicado al músico Pat Metheny al que le une una estrecha amistad. Pero no es el único tema que dedicó, también tuvo unas palabras para el cantautor Joaquín Sabina al interpretar “You-Tú-Vals para Joaquín y Noa” y con el que ha actuado en varias ocasiones. Junto a los temas de su nuevo disco también repasó algunos temas de sus primeros álbumes y que ya son perennes en su repertorio, como “I don´t know” o “Child of man” (Noa, 1994).

Al final del concierto volvió a salir al escenario la palestina Mira Awad para emocionar de nuevo al público asistente con la combinación emocionante de sus voces. Awad habló de la amistad que la une a Noa y la casual forma en que se conocieron hace ya 15 años. Noa consiguió atrapar la emoción del público y fue calentando el ambiente hasta lograr el punto álgido con la interpretación de “Shalom Salam” junto a Mira Awad, que causó la sensación del público. Fue especialmente mágico ver a una palestina y a una israelí cantando juntas en un escenario, precisamente en una edición que gira en torno al tema ‘Fronteras: ¿mezcla o barrera?’. Un canto de esperanza para la paz. La primera jornada del Festival Pirineos Sur 2015 terminó, como no podía ser de otra manera, con la famosísima canción “Beautiful that way”, la canción de la película de Roberto Begnini “La vida es bella” y que lanzó a la fama mundial a Noa.