La estrella de la música africana regresa a España después de 15 años para hacer un repaso de su último disco sin olvidar muchos clásicos de su carrera. King Ayisoba abrieron la noche y mostraron los sonidos más tribales del continente negro. Las guitarras cobraron protagonismo con la actuación de los malienses Bamba Wassoulou Groove

Foto: Javier Blasco

Foto: Javier Blasco

Entre las sombras, escondido lejos de los focos, comenzó a cantar Baaba Maal en el escenario de Lanuza. No tardó en aparecer, casi deslumbrando con ese traje tradicional de su tierra. Muchos años hacía que no tocaba en España (15 años ya) pero más en Pirineos Sur (desde el 98) y parece que quiso compensar su ausencia: tocó la guitarra, bailó, se arrodilló en el suelo, no dejó de hacer menciones a su continente, hizo llamamiento a la paz y cantó. Y lo hizo como solo él sabe y puede y por lo que es conocido desde hace más de dos décadas.

La excusa para regresar a nuestro país era la presentación de su nuevo trabajo “The Traveller”, al que le dedicó buena parte del setlist (más de dos terceras partes), mostrando seguridad en su presente. Tampoco quiso dejar su pasado atrás. “Yele” y ·”Bayo”, de su etapa de comienzos de los 90 fueron las primeras en sonar en el Pantano de Lanuza. Aún así, logró un sonido homogéneo y las guitarras y la percusión lograron una comunión perfecta, un sonido impecable y una gran variedad estilística.

Tan cómodo se encontró Maal que en la recta final del concierto no dudó en darse un baño de masas, saliendo a cantar en la orilla del pantano, para regocijo de unos espectadores sorprendidos. Quiso despedirse con su presente, con un apludida “Traveller”, que dejó constancia de que tiene un público que no quiere que pase tanto tiempo sin poder verlo en directo.

El viaje alrededor del continente negro en busca de los sonidos más frescos y novedosos continúa, y la organización en su afán de mostrar el mapa sonoro más completo, en la jornada de ayer se programaron dos conciertos antes de Baana Maal, bien distintos entre ellos. Probablemente el más arriesgado y alejado de lo que habíamos podido disfrutar en el festival resultó King Ayisoba.

Foto: Javier Blasco

Foto: Javier Blasco

Este artista de Ghana se ha dado a conocer por su desacomplejada fusión de música de país con la electrónica y la energía del rock; sin embargo, en directo sacrificó los recursos que le son más ajenos para centrarse en su faceta más tribal, cruda e, incluso, salvaje.

Ya no es que los músicos portasen sobre el escenario las más llamativas prendas selváticas, sino que su manera de enfocar la actuación también siguió el mismo camino: percusión seca, protagonismo de un instrumento tan exótico como el kologo (una pequeña guitarra de dos cuerdas) y una manera de cantar casi agresiva. El resultado fue un excelente ejemplo de lo que se está creando en los rincones más escondidos de África.

Si King Ayisoba mostraban la cara más tribal y profunda de África, Bamba Wassoulou Groove sacaron a relucir una faceta mucho más cercana a occidente pero sin perder por ello sin raíces. Tres guitarras, bajo, dos percusionistas y un cantante: una formación que casi podría ser de una banda de clásica si no fuera por su un groove (nunca mejor escrito) propio de su tierra y unos desarrollos largos, y sin apenas estribillos.

Pero las grandes protagonistas fueron las guitarras; tres en este caso. Dejándose llevar por su inspiración en muchos momentos podían sonar más psicodélicos, en otros más rockeros o servir como una pura banda de afrobeat. Bamba Wassoulou Groove resultó ser un buen compendio de lo que puede sonar una banda que no tiene restricciones a la hora de crear una música propia.

Foto: Jaime Oriz

Foto: Jaime Oriz

Una noche llena de dub y reggae

Hoy es un día importante para los amantes del reggae y el dub: Alpha Blondy y Mad Professor; dos figuras legendarias en sus estilos, juntos en una misma noche. Por si fuera poco, cerrará la noche, en la carpa, uno de los DJs más reputados dentro de la música negra: Pendejo.

Poco nuevo se puede decir de Alpha blondy después de tres antológicas visitas a Pirineos Sur. En esta ocasión viene a presentar su último disco, “Positive Energy”. Es una de las leyendas del reggae contemporáneo, canciones como “Cocody Rock” o “Jerusalem” forman parte de la cultura popular y en directo es un valor seguro.

El dub, ese género que surgió del reggae también tiene sus propias leyendas y no hay duda que Mad Professor es una de ellas. Ha trabajado con artistas de la talla de Sly & Robbie (la base rítmica de Bob Marley y de la mayoría de los artistas de reggae más conocidos), Pato Banton, Jah Shaka, Horace Andy, Sade, Massive Attack, The Orb, Johnny Clarke, Macka B o el mismísimo Lee “Scratch” Perry, con quien ha grabado varios discos, entre ellos el influyente “Mystic Warrior”.

Para redondear una noche que puede ser histórica en el festival, Pendejo ofrecerá una de sus exquisitas sesiones llenas de funk, soul, disco o boogalo.

Un sábado muy completo
En la carpa Acción contra el hambre se realizará un taller familiar llamado “Actuando desde el cuerpo corporativo”. Será a las 11:30 horas. Una hora más tarde, en el Salón de Actos de Sallent de Gállego se celebrará otro dedicado a los microrracismos y micromachismos.

A las 18 horas en el Salón de Actos de Sallent de Gállego, se celebrará la última sesión de “Ellas son cine”, que cerrará este ciclo dedicado a realizadoras africanas “Ayanda”, de Sara Blecher.

En la carpa de los Mercados del Mundo (a las 19:30 horas) habrá un concierto dirigido al público familiar de la mano de Wesli, un haitiano afincado en Canadá que se caracteriza por su sonido rico, festivo, fusionando afrobeat, rompa, funk merengue y jazz.