Organizado por la Diputación de Huesca, la noche del jueves tuvo lugar el séptimo de los conciertos en las bodas de plata del Festival Internacional en el Camino de Santiago. La iglesia de Santa María en Santa Cruz de la Serós acogió la actuación de Accademia del Piacere, amigos del festival que rescataron algunos de los temas que ya sonaron en su primera visita, cuando el grupo comenzaba con su segundo disco.

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La principal baza de los andaluces es el poder expresivo de su directo. Para la prestigiosa formación, “solemos tocar, y es el caso, música de un gran poder de comunicación, y la hacemos muy nuestra, como recién escrita. Eso al público le llega, y así nos lo hacen notar ya en vivo”.

Y eso mismo es lo que sucedió en Santa Cruz, de principio a fin, con un repertorio muy bien elegido para la ocasión, centrado en las pasiones extremas expresadas en la música de Marais y Forqueray para la viola de gamba, “pese a provenir de un ambiente tan formal como el Versalles del Siglo de Oro francés”. En su época a Marais lo llamaban El Ángel y a Forqueray, El Diablo, por sus caracteres tan radicalmente opuestos, “algo que naturalmente se refleja en piezas como La Reveuse de Marais o Júpiter de Forqueray”, subraya la formación. Dulzura y suavidad frente agitación y rebeldía, diálogos enfrentados gracias a la elegancia de Fahmi Alqhai y Rami Alqhai más el contrapunto de Javier Núñez en el clave. Junto a ellos, algo intangible pero presente durante todo el concierto: empatía, una naturalidad y cercanía comunicativas que no hizo otra cosa que mostrar mejor el talento del trío intérprete.

Los bises que hicieron entre los aplausos del respetable contaron con un último regalo, una lúcida y redonda improvisación sobre un pasacalle, en juego de sol, fa mí, cuya maestría y autenticidad sirvió para mostrar el sello y nivel de esta formación que goza de amplio y merecido prestigio internacional. Accademia del Piacere se encuentra en un momento de plenitud en sus carreras, con un buen punto de inflexión entre la juventud y la madurez, “y con muchos e interesantes proyectos abiertos: Fahmi está a punto de sacar un CD a solo en Glossa dedicado a Bach —que incluye la famosa Chacona—, y un nuevo espectáculo de acercamiento al flamenco en la Bienal de Sevilla, esta vez con Rocío Márquez. Además, preparamos un programa dedicado al III Centenario de Sebastián Durón para el Auditorio Nacional junto a Nuria Rial”.

Para Accademia del Piacere la música barroca pasa por un momento “apasionante al tiempo que de un cierto impasse. Por suerte a los músicos españoles nos queda mucho trabajo de recuperación de patrimonio, sobre todo en nuestra música, una pequeña ventaja de que nuestro país haya llegado algo tarde al movimiento HIP. A nivel europeo notamos una cierta sensación de trabajo ya hecho, de que el repertorio está empezando a fosilizarse —como en la música clásica en general ya sucedió—, pero al mismo tiempo se están buscando nuevas vías desprejuiciadas, que son, digamos, paralelas a las más estrictamente musicológicas”. Pero se mantienen ilusionados, guiñando un ojo al Festival Internacional en el Camino de Santiago: “Afortunadamente los certámenes pueden mantenerse eternamente lozanos, así que el mejor deseo para el festival es que siga así de atractivo, con una variedad y una calidad tan alta como el de este año. Eso ya es muchísimo”.