Hace siete años Pirineos Sur comenzó un proyecto de cooperación con el festival marroquí L’Boulevard de Casablanca. De dicho compromiso han nacido excelentes espectáculos que han podido verse en ambos festivales y en otros lugares. El de esta edición se presenta bajo el nombre de Dos Medinas Blancas, codirigido por Carmen París y Nabyla Mann.

Dos Medinas. Foto: Jorge Fuembuena

Dos Medinas. Foto: Jorge Fuembuena

Ambas llevan diseñando el proyecto desde el mes de enero, y desde hace dos semanas esta nueva formación no para de ensayar en su local de Sallent de Gállego. “Desde mi llegada a los Pirineos, lo primero que pensé ‘esto es un lugar para inspirarse’. Estas montañas, los ríos y la naturaleza tienen una cierta fuerza que trasciende mi mente para sentir la música y la emoción. Además, estamos muy lejos del estrés de la ciudad; la calma y la serenidad nos rodea y son los ingredientes necesarios para crear”, apunta Nabyla Maan, devolviendo la visita que Carmen París hizo a comienzos de año.

Carmen París y Nabyla Maan han decidido musicar y cantar un poema de Avempace, poeta, músico y astrónomo nacido en Medina Albaida, Zaragoza, y fallecido en Fez, ciudad de origen de Nabyla. Avempace es, en cierto modo, la esencia del proyecto Dos Medinas Blancas. “Nabyla y yo vamos a cantar un poema de Avempace (Ibn Bâyya) por ser el vínculo que une Zaragoza y Fez, y por remontarnos a esa época de florecimiento cultural que tuvo Zaragoza-Medina Albaida (ciudad blanca)”, cuenta Carmen París. Así es como ha surgido el nombre del proyecto que se realiza entre Pirineos Sur y Casablanca. Por su parte, Nabyla añade: “Avempace o en árabe Ibn Baja, sigue siendo un icono que ha fascinado a lo largo de la historia con sus múltiples talentos”. Juntas, rinden un homenaje a este genio que ha forjado un vínculo entre las dos ciudades a las que pertenecen.

La idea de maridar musicalmente Marruecos y Aragón acerca dos propuestas no tan alejadas inicialmente. “La música aragonesa y en general todo el folclore ibérico llevan la música árabe en su ADN”, afirma Carmen. Después de más de una semana de ensayos, se desprende una comunicación muy fluida y natural entre los músicos de la residencia. De esta convivencia humana y musical nace “un repertorio ecléctico gracias al cual cada uno de nosotros descubre la cultura musical de todos los demás”, explica Nabyla.

Ambas artistas solo tienen palabras de agradecimiento y reconocimiento mutuo. La artista maña destaca de Nabyla “su preciosa, sublime y precisa voz” y opina que su compañera es “extraordinaria”; “da gusto cantar con ella, me hace elevar el nivel de exigencia. Además, resulta un complemento perfecto a mi voz, que es más gruesa. Nuestras voces juntas hacen una danza entre el aire y la tierra”.

Por su parte, lo que más ha llamado la atención de Nabyla respecto a Carmen es “la sinceridad de su música y su extraordinaria expresividad”. El mundo y la música no es una excepción, se está convirtiendo en un universo especialmente “tecnológico”. Por eso Nabyla alaba las cualidades artísticas de Carmen, pues “cada vez es más raro encontrar un trabajo de artesanía en el ámbito musical”, reconoce.

Pero no todo ha sido tan sencillo, también se han presentado algunas dificultades. Carmen, que ya había interpretado jotas en inglés, asegura que cantar en árabe por primera vez le está suponiendo “un reto superior al del inglés, pues el inglés lo hablo y el árabe no”. Sin embargo, aclara: “las melodías no me cuesta aprenderlas, los fonemas árabes que se pronuncian con la glotis son toda una nueva experiencia en mi cantar”. El estreno de este proyecto tendrá lugar el 1 de agosto en el Auditorio Natural de Lanuza. Tras su paso por el Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur, a Dos Medinas Blancas le quedará todavía un interesante recorrido: el 20 de septiembre actuarán en Casablanca, el 15 de octubre en las Fiestas del Pilar y un día después en la Feria de Manresa.

Cooperación y libertad creativa

Para Carmen París, ser pregonera en las próximas Fiestas del Pilar “primero es para dar saltos de alegría y ya luego en el balcón tendré que ponerme en jarras si he de cantar ‘Quién va por la carretera, pregonera de Aragón’”, dice la cantante. Desde que ascendió al panorama musical en 2002, la carrera de Carmen París no ha parado de crecer. Desde entonces, ha puesto voz a la película ‘De tu ventana a la mía’ de Paula Ortiz, y letra y voz a ‘Bendita calamidad’ de Gaizka Urresti. También en ‘La novia’, la nueva película de Paula Ortiz, ha colaborado con música y voz. No en vano, Carmen sostiene que “Dos Medinas Blancas suena a ‘Las mil y una noches’”.

Nabyla Mann grabó su primer disco con solo 18 años. Llegó tan pronto a la escena musical gracias al regalo que le hizo su tía cuando la artista cumplió los 16 años: unas sesiones de grabación que, según relata, “me permitieron hacer maquetas, gracias a las cuales pude conseguir mi primer contrato discográfico”. Nabyla Maan ha sido madre recientemente. Confiesa que este cambio en su vida es una satisfacción que “me llena de inspiración, energía y coraje”. Pero este es un hecho que no solo contenta a su madre: “La risa del pequeño Chadi cuando le digo cosas es una inyección de vitalidad para cantar”, subraya Carmen.

Ambas manifiestan haber tenido total libertad creativa para acometer este trabajo cooperación cultural entre Pirineos Sur y L’Boulevard. Después de siete años de colaboraciones entre diferentes artistas, ellas tienen claro que van a aportar “una visión contemporánea, fruto de hermanar nuestras músicas de raíz con las de Marruecos”.