Más de 50.000 personas han pasado por el Festival Internacional de la Culturas Pirineos Sur durante los 17 días en los que ha celebrado sus bodas de plata. La respuesta del público ante las nuevas propuestas, la revisión de los nuevos ritmos del continente más creativo con el ciclo « África Futura » y el lleno casi absoluto del concierto que ofreció Bunbury en el auditorio de Lanuza resumen una edición que ha resultado un éxito. El Valle de Tena ha rozado el 100% de ocupación durante los fines de semana

Galería de fotos: Javier Blasco y Javier Broto.

Foto: Javier Broto

Pirineos Sur, organizado por la Diputación Provincial de Huesca, ha cumplido 25 años con 17 días de música, arte, creatividad y ocio que han contado con la complicidad de más de 50.000 visitantes. En total, 41 grupos de música han ofrecido sus propuestas en los tres escenarios del Festival (el auditorio natural de Lanuza, el escenario de los Mercados del Mundo y el pabellón polideportivo de Sallent de Gállego) con una programación que por primera vez ha abarcado prácticamente todas las franjas horarias con las « Sesiones vermú » al mediodía, los conciertos « Color Café » en la sobremesa, los conciertos familiares del atardecer y, por supuesto, las citas de la noche en Lanuza y Sallent de Gállego.

Además del cartel musical, el Festival ha vuelto a sorprender con la completa agenda de Días de Sur que ha mostrado en la capital del Valle de Tena su cara más social a través de las exposiciones Albino y Generación No Hunger, el ciclo de cine « Ellas son cine » protagonizado por realizadoras africanas, así como una serie de conferencias, talleres y actividades culturales que han permitido acercar el diálogo entre las culturas, que inspira el Festival, a todos los públicos y que sin duda será una de las direcciones en las que profundizarán las próximas ediciones de Pirineos Sur.

Tras hacer balance de la edición, la responsable de Cultura de la DPH, Berta Fernández, auguró « larga vida para Pirineos Sur , un Festival que se ha convertido ya en un referente a nivel internacional » y tanto Luis Lles, director artístico de Pirineos Sur, como Begoña Puértolas, directora ejecutiva y responsable de la programación de Días de Sur compartieron una visión de futuro en la que priman la innovación con propuestas como las de Color Café y las Sesiones Vermú, que han recibido una excelente acogida, así como una atención especial al público familiar, « ese que está desde los orígenes de Pirineos Sur, ha crecido junto al festival y viene ahora con sus hijos ». Además, coincidieron en seguir reforzando los aspectos más identitarios del Festival como son la cooperación, el diálogo entre culturas y el acercamiento a otras realidades sociales, con el objetivo de convertir el Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur « en un auténtico espacio de reflexión », como corresponde a un festival de carácter público como este.

El flamenco y África Futura protagonizaron la primera semana del Festival

El 25 aniversario de Pirineos Sur ha ofrecido « una vuelta al mundo a traves de sus ritmos y sonidos », en palabras de su director artístico. Una edición que arrancó en el auditorio natural de Lanuza con el flameco de Duquende y el reecuentro de Songhay- en un claro guiño al concierto de Ketama con el que se inauguró Pirineos Sur en 1992- veintinueve años después del nacimiento del proyecto musical con el que Ketama y Toumani Diabaté revolucionaron el flamenco de fusión. Previamente, en Sallent de Gállego, los argentinos Todopoderoso Popular Marcial habían hecho sonar ya los primeros acordes de esta especial edición.

Los franceses Artús, que demostraron en Lanuza que la música tradicional de su país puede seguir sonando moderna y actual, abrieron una de las noches con más ritmo y diversión de todo el Festival de la mano de Gogol Bordello, que convirtieron el auditorio natural en una auténtica fiesta balcánica, con cerca de 2000 personas bailando el ritmo gitano que marcó la banda newyorkina.

Era el turno a continuación del ciclo « África Futura », que durante siete días y siete noches mostró la vitalidad y creatividad de un continente avanzado y sin prejuicios en el que se están generando las propuestas más rompedoras. Midnights Ravers abrieron el ciclo demostrando en el escenario de Sallent de Gállego que la tradición africana y la eléctrica pueden sonar al unísono y crear canciones bellas y también trepidantes. Los siguieron Spyrow y Djarabikan con sendos conciertos repletos de ritmo y buenas vibraciones en una noche dedicada a “Casa África” que dio paso a la tercera cita de ciclo, con uno de los grupos africanos con más proyección, Mbongwana Star, que arrasó en Sallent de Gállego. La tradición negra americana y la africana se fundieron al día siguiente en la inspirada actuación de Songhoy Blues mientras Konono Nº1 y Batida unieron sus fuerzas para ofrecer un directo con el ritmo como protagonista.

« África Futura » desembarcó en el auditorio de Lanuza con los sonidos más tribales del continente negro de la mano de King Ayisoba, las guitarras de Bamba Wassoulou Groove y, por supuesto, el senegalés Baaba Maal que recuperó lo mejor de su repertorio en una emocionante noche. Por último, Mad Professor- acompañado de Aisha- se estrenó en Pirineos Sur con un repaso por lo mejor que ha dado el dub y como aperitivo del que iba a ser uno de los grandes conciertos de Pirineos Sur : Alpha Blondy, que actuó por quinta vez en Lanuza 20 años después de su último concierto en el auditorio natural, para revalidar su reinado del reggae con un vibrante concierto de grandes éxitos que sin duda será recordado por los más de 3.000 asistentes.

« África Futura » cerró la primera semana del Festival con la noche más electrónica servida por Daniel Haaksman, que ofreció una selección musical rica y variada centrada en la electrónica africana y sus variantes y Batuk, uno de los grandes descubrimientos que ha ofrecido Pirineos Sur, que hicieron bailar al público hasta la extenuación con un concierto vibrante, original y multicultural.

Los ritmos latinos y el acento aragonés, protagonistas de la segunda semana

Nada mejor para comenzar la segunda semana de Pirineos Sur que cruzar el charco para delitar al público con los ritmos cariocas de BNegão & Seletores de Frequência. Ya la segunda noche llegaba una de las apuestas más atrevidas del Festival, Niño de Elche, que sorprendió y encandiló por igual con su rompedora interepretación del flamenco. Solo era una de las muchas sorpresas de esta edición especial que volvió a acertar con una de sus apuestas más arriesgadas : Jambinai. Los norcoreanos desataron una tormenta eléctrica en el escenario de Sallent de Gállego en una actuación que será recordada como una de las más potentes del Festival. Los franco-argelinos Temenik Electric, por su parte, arrasaron con un triple choque de rock, electrónica y música árabe.

Y así llegaba el Festival a su último fin de semana, cuya agenda musical arrancó el viernes con los húngaros HolddalaNap, que precedieron desde Sallent de Gállego a una de las noches más sorprendentes de esta 25 edición : Latido Latino. Por primera vez, seis horas de música y cuatro bandas sobre el escenario de Lanuza protagonizaron la noche más festivalera de la historia de Pirineos Sur. Chancha Vía Circuito, Rumbanamá (con más de 20 músicos de 8 países sobre el escenario y en torno a la rumba, casi nada), Cuban Beats All Stars y Chico Trujillo ofrecieron un derroche de música, diversión y baile al que acompañó una de las noches más calurosas de los últimos 25 años.

El sábado prometía quizá el plato más fuerte del Festival : Bunbury sobre el escenario de Lanuza, 16 años después de que presentará en el mismo lugar aquella joya titulada « Pequeño ». El concurso Surversiones, que se celebraba por primera vez para dar cabida a nuevos músicos y nuevas propuestas, celebró esa misma tarde en Sallent el concierto de los cinco finalistas, entre los que primaron las versiones de Bunbury sirviendo así de improvisado y acertado aperitivo.

El concierto de Bunbury, que regaló el primer lleno del Festival con casi 5000 personas acompañando las canciones de su admiradísimo ídolo, será recordado como una de las grandes actuaciones de Pirineos Sur, con la que no pudo ni el catarro que arrastraba la estrella del rock. Fue la fiesta audiovisual que ofrecieron Addictive TV la que, a continuación, sirvió de broche final a los conciertos del escenario de Lanuza.

Y fue anoche, en el escenario de Sallent de Gállego donde se echó definitivamente el telón a esta 25 edición de Pirineos Sur con el folclore aragonés tiñendo las últimas notas del Festival gracias a Marta Casas y Capitán Mundo.

« Color Café » convence y anticipa la línea de futuro de Pirineos Sur

Una de las novedades más interesantes que presentaba esta edición era esa sección « Color Café » con tres conciertos,- « tres auténticas maravillas », en palabras de Luis Lles, director artístico del Festival-, en un nuevo escenario preparado para la ocasión. El Polideportivo de Sallent de Gállego lució como la mejor sala de conciertos brinando un ambiente íntimo y relajado.

Bachar Mar-Khalifé fue el artista escogido para abrir « Color Café » y, efectivamente, recogía todo lo necesario para este ciclo. Es decir: riesgo, piezas enfocadas a escuchar con la máxima atención y un discurso narrativo alejado de grandes superficies. En la misma línea, la segunda de las actuaciones alcanzó momentos de gran belleza lírica con el concierto de Maria Arnal i Marcel Bagés. Y fue el último «Color Café », con la sorprendente y delicada mezcla de folk y música india del trío Yorkston Thorne Khan, el que corroboró de forma rotunda que este tipo de propuestas cuentan con la aceptación del público y perfilan, ya, las líneas futuras de Pirineos Sur.

PIRINEOS SUR 2016 EN IMÁGENES

(Fotos: Javier Blasco y Javier Broto)