La fusión de jazz y jotas de Marta Casas convenció ante un público asombrado por el resultado. Capitán Mundo fue el último grupo que actuó en el festival y lo hizo con un gozoso concierto repleto de ritmos cubanos

Foto: Javier Blasco

Foto: Javier Blasco

Por última vez en esta edición de Pirineos Sur se subió al escenario el periodista Gonzalo de la Figuera y, aunque todavía faltaban dos conciertos, sus palabras sonaron con tanta alegría como tristeza y sirvieron como una inevitable despedida. Así las actuaciones de Marta Casas y Capitán Mundo rezumaron una palpable sensación de melancolía.

Tras el delicioso ‘showcooking’ que se pudo saborear en los Mercados del Mundo, Marta Casas salió al escenario para presentar su nuevo disco, “Soniando”, con el que se atreve a mezclar dos géneros a priori muy opuestos: el jazz y la jota. En una tierra en la que existe una importante pasión por el folclore aragonés, no fueron pocos los habitantes de la zona que se acercaron para comprobar in situ si el resultado era tan satisfactorio como se anunciaba.

Marta Casas. Foto: Javier Blasco

Marta Casas. Foto: Javier Blasco

Por las caras que se podían ver nada más sonar “Mi Jaca” y “Las águilas d’Arago”, primero hubo asombro y después de aprobación. Muy bien acompañada de contrabajo, piano eléctrico y batería, por momentos se acercaba más a un género que a otro, pero tampoco dejó pasar la oportunidad de incluir pequeños arreglos cubanos.

Su actuación resultó elegante y sobria; muy bien conducida por una cuidada voz que sabía muy bien adaptar para las necesidades de cada momento. A su labor de cantante también sumó la de guía de una ruta histórica y geográfica de la jota, reivindicando un género que se resiste a desaparecer. No dudó en añadir, incluso, una versión de un clásico reverenciado (S’ ha Feito de Nuei”), para alegría de los fans puristas de la jota.

Luis Miguel Bajén, integrante del grupo de folk aragonés Biella Nuei, actuó ayer en Pirineos Sur con su nuevo proyecto, Capitán Mundo. El músico, enamorado de los sonidos más exóticos, se rodeó para la ocasión de una completa y solvente banda para dar rienda suelta a su pasión por la rumbas, guajiras, sones, guarachas, boleros o jota.

Capitán Mundo. Foto: Javier Blasco

Capitán Mundo. Foto: Javier Blasco

Que sea bonito” y “De Zaragoza para la Habana” sirvieron como punto de partida un gozoso concierto en el que los ritmos cubanos fueron los mayores protagonistas. El primer capítulo de su proyecto llamado Vaivén Zaragoza-Cuba, sonó profesional y convincente y sirvió como perfecto cierre y ejemplo de lo que ha sido Pirineos Sur 2016: amor por la fusión y el respeto de todas las culturas.

Un concierto para comérselo
Cientos de personas se acercaron ayer por la tarde al escenario de Sallent para saborear la comida más exquisita preparada por experimentados cocineros. TuHuesca organizó un “Showcooking”, bajo la marca y el equipo “Huesca La Magia de la Gastronomía”, en base a la idea original de los cocineros, Diego Torres y Toño Rodrígruez, con motivo del 25 aniversario de Pirineos Sur.

Tabulé de trucha de El Grado con helado de apio y lima de Elarte; patal con huevo ecológico de los Monegros; esturión en adobo con salmorejo de tomate rosa de Huesca; pambao relleno de ternasco de Aragón en salsa australiana, gyoza de pollo de corral de Poleñino estilo pibil con queso de Radiquero y espuma de aguacata; y de postre, “Huesca, la Magia de los Pirineos”. Todo esto fue el menú que prepararon los cinco equipos de cocina, cada uno inspirado en un continente.

Además, la elaboración estuvo amenizada por la música del continente a la que correspondíaa cada tapa, y que en su día formó parte de la programación de Pirineos Sur, en una sesión dirigida por los Djs Javimar y Loncho.

Batucada y juegos para despedir el festival

En una edición en la que se ha cuidado con especial esmero todos los actos familiares, en la jornada de despedida no podían faltar una divertida batucada y juegos para niños.

El Patio de las Escuelas de Sallent de Gállego se transformó en una gran isla de juegos, gracias a Toc de Fusta. Los más pequeños pasaron una agradable mañana gracias a colección “Los amigos de Crusó”, una instalación interactiva que invita a explorar y descubrir el mecanismo de cada uno de los juegos que crean Toc de Fusta. Y un poco más tarde, el ritmo y el baile se adueñó de las calles de Sallent, con la gran batucada pirenaica que protagonizaron.