La próxima semana, temas como Ansuag, Sidi Hamou o Guatizalema, más algunas versiones de las canciones de María José Hernández sonarán en tierras marroquíes. Afra Dozawan, La Paz y la Música, el proyecto cultural de este año entre el Festival L’Boulevard y el Festival Internacional en el Camino de Santiago de la Diputación de Huesca, devuelve visita a los artistas de Inouraz. Afra Dozawan actuará el 26 de septiembre en el Festival Jazz à Chellah de Rabat y el 28 de septiembre en el Instituto Cervantes de Casablanca. La estancia será aprovechada hasta el 2 de octubre para la grabación de su primer disco en los estudios de la Fundación Hiba en Casablanca.

Afra_Dozawan_003 - Nuria Turmo

Este lunes Afra Dozawan emprende la segunda parte del proyecto de cooperación cultural entre el Festival L’Boulevard y el Festival Internacional en el Camino de Santiago. “La cooperación cultural ha permitido a músicos de ambos lados del estrecho, aprender nuevos sonidos, fusionar estilos y crear un lenguaje común, fruto de la convivencia”, afirma la diputada de Cultura Berta Fernández. “Por él han pasado artistas aragoneses como Biella Nuei, Manuel Santiago, Pecker o Carmen París, entre otros, que han tenido la posibilidad de trabajar codo con codo con artistas como Azawan, Alquibla, Bassou o Nabyla Mann. El resultado de este trabajo, se ha materializado en los irrepetibles conciertos que han ofrecido en ambos continentes y que siempre han gozado del favor del público. Pero la experiencia de la cooperación va más allá, pues en todos estos artistas ha quedado un poso de ese mestizaje, un poso que, ineludiblemente, impregna después toda su música. Los vínculos interculturales nunca se rompen”.

Este año, Joaquín Pardinilla, Mª José Hernández, Daniel Escolano, Khalid el Berkaoui, Mustapha Amal y El Hassan Boumlik “nos han demostrado que en la música no existen las fronteras, que los estilos también unen, que las épocas se diluyen ante la creatividad y que la convivencia de las diferentes culturas tiene cabida en todos los proyectos culturales. El título de su actuación ya es, en sí mismo, toda una declaración de intenciones: La Paz y la Música”, destaca Berta Fernández.

En esta edición, “además del tradicional concierto de Casablanca se realizará otro en el prestigioso Festival de Jazz de Rabat, auspiciado por la Unión Europea”, destaca Luis Calvo, director del Festival Internacional en el Camino de Santiago. “La Fundación Cultural Hiba, vinculada al monarca marroquí, se ha sumado al proyecto cediendo sus estudios y residencia, con lo cual durante estos días también se grabará un disco que verá la luz antes de fin de año”.

“El concierto del proyecto de cooperación fue presentado en los Jardines de la Universidad en Jaca el pasado mes de agosto, con éxito de crítica y público, ante 600 espectadores, recuerda Luis Calvo. “El repertorio fue creado por los seis músicos residentes. Partiendo de sus raíces llegaron a encontrar territorios comunes en el jazz y el blues. No en vano los músicos marroquíes proceden del sur, de Agadir, no lejos del Níger, cuna del blues del desierto cuyo mayor representante fue Ali Farka Touré”.

Tras la grabación “el proyecto continuará. De la mano de Fundación Hiba y el Festival L’Boulevard, ya está confirmada una gira por Marruecos en la próxima primavera. Nosotros aprovecharemos también estos días para empaparnos de músicas del país magrebí y ver por dónde pueden ir los tiros para la próxima residencia a realizar en el Festival Internacional en el Camino de Santiago 2017, el festival del diálogo entre culturas”, comparte Luis Calvo.

Para la Diputación de Huesca, la cooperación internacional siempre ha sido una de sus líneas prioritarias de actuación. “Y en este sentido, la cooperación en materia cultural emprendida por nuestra institución, no sólo ha sido pionera, sino también referente para otros modelos de cooperación en este ámbito. Nada como la cultura refleja tan bien esa necesidad de conjugar diferentes realidades, esa necesidad de intercambio más allá de las fronteras. Y la música, como arte con un lenguaje universal propio, es un vehículo único para este intercambio transfronterizo. En un tiempo donde es tan difícil la comunicación con el otro, los proyectos de cooperación son más necesarios que nunca para crear esos espacios de diálogo, reflexión y convivencia entre diferentes culturas y formas de pensar”, subraya Berta Fernández.