Spyrow y Djarabikan firmaron sendos conciertos repletos de ritmo y buenas vibraciones en la noche dedicada a “Casa África”. El ciclo “África Futura” continúa este martes en Sallent de Gállego con la actuación de Mbongwana Star

Djarabikan. Foto: Javier Blasco

Djarabikan. Foto: Javier Blasco

Como viene siendo habitual hace siete años, se celebró la “Casa África”, una iniciativa que busca dinamizar la música africana en los escenarios españoles. Ayer, esta responsabilidad recayó en Spyrow y Djarabikan.

Aún no habíamos podido disfrutar de una buena ración de percusión africana pura y dura, pero eso se solucionó con la actuación de Djarabikan. Con el balafón como instrumento protagonista absoluto desarrollaron una docena de canciones repletas de ritmo y buenas vibraciones, no exentas de cierto humor (incluyeron guiños y versiones a “Carros de fuego”, del “waka-waka”, un clásico de la cumbia, ”La colegiala”, o “El Poronponpero”, incluso a “Vivir la vida” de Marc Anthony), con las que no tardaron en llegar al público.

La actuación de los de Costa de Marfil no buscaba sorprender, ni servir como una renovación de los sonidos típicos de su país, sólo hacer pasar un buen rato, pero hay que reconocer que estos cinco percusionistas no tuvieron ningún problema en lograr que en poco más de una hora muchos pies del escenario de Sallent de Gállego se moviesen al unísono a su ritmo.

Tampoco había sonado mucho reggae en el Valle de Tena aún, pero Spyrow compensó la espera, y con creces. Lo primero que quedó patente es que su trabajo de estudio queda ampliamente superado por su presentación sobre un escenario. Tanto por el poderío de su banda como el carisma que derrochó desde el arranque con “Positif”, se retrató como un digno heredero de la tradición de su país, con Alpha Blondy a la cabeza.

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Acompañado por una sólida base rítmica, Spyrow corrió por el escenario, se subió a los altavoces, manejaba al público a su antojo y, sobre todo, daba la sensación que el que mejor se lo estaba pasando era él. Ni si quiera un pequeño parón tras un problema con los teclados menguo los ánimos.

El guión que hábilmente había escrito antes del concierto se cumplió: sin altibajos y con muy poco relleno cerró un inspirado setlist con una sonada ovación.

Comienza “Color Café”

Esta tarde comienza un nuevo ciclo en Pirineos Sur: “Color Café”. Su mayor atractivo es que está pensado para disfrutar de sus conciertos de una manera íntima y familiar, en un espacio reducido para 100 personas. Se celebrará durante tres fechas en el polideportivo de Sallent de Gállego y arranca mañana con el concierto de Bachar Mar-Khalifé.

Bachar Mar-Khalifé es un artista libanés afincado en Francia y a su música la definen como “un conjunto de piezas de música contemporánea que sigue sus propias reglas y desafía continuamente cualquier tipo de clasificación”. Ha colaborado con grandes artistas del jazz, electrónica y hip hop como Bojan Z, Carl Craig, Francesco Tristano, Murcof o Kery James.

Mbongwana Star, en el escenario de Sallent de Gállego

El escenario de Sallent de Gállego recibirá por la noche a Mbongwana Star, una gran promesa de la música congoleña. Desde la publicación de su primer trabajo “From Kinshasa” y su espectacular actuación en el pasado Primavera Sound no han dejado de recibir más que alabanzas. La manera más fácil de definirles es como una fusión de ritmos tribales congoleños con música electrónica, pero hay mucho más: psicodelia, dub, post punk… Puede ser una de las grandes sorpresas del festival.

Cine, pasacalles y juegos para niños

Al igual que ayer, a las 12 horas en el Patio de las Escuelas la compañía El Trastolillo ofrecerá un taller educativo para los más pequeños. El ciclo “Ellas son cine” continúa en el Salón de Actos de Sallent de Gállego con la proyección de “Price of love”, de Hermon Hailay. Y para continuar con la cultura de Costa de Marfil, el grupo de danza y percusión Docakena ofrecerán un espectáculo de danza, música, teatro y circo por las calles de Sallent (a las 19:30 horas).