La cantante irlandesa ofreció un exitoso concierto centrado en su último trabajo, con el que busca nuevos sonidos y se aleja de su imagen rockabilly. La actuación de Muchachito tuvo que suspenderse debido a la fuerte tormenta que cayó en Aínsa. Los Coronas fueron los primeros en subirse al escenario del Castillo de Aínsa e hicieron entrar en calor a las más de mil personas que acudieron al festival.

Imelda May. Foto: Javier Blasco _Pirineos Sur

Imelda May. Foto: Javier Blasco _Pirineos Sur

 

La primera jornada del Festival Pirineos Sur, celebrada ayer por primera vez en Aínsa, contó con dos importantes protagonistas: Imelda May y el público, que aguantó estoicamente la lluvia que sorprendió en la recta final de la actuación. La cantante irlandesa presentó con gran éxito su nuevo disco, con el que ha dado un giro importante a su carrera y colmó las expectativas de los más de 1.000 asistentes que se acercaron al Castillo. Sin embargo, la organización se vio obligada a cancelar la actuación de Muchachito debido a la fuerte tormenta que cayó en el pueblo oscense, que estrenaba la Caravana de Pirineos Sur.

La amenaza de intensas lluvias estuvo presente toda la tarde en Aínsa y a las 10 de la noche aún chispeaba levemente, pero Los Coronas no se amedrentaron y salieron sin temor al escenario del Castillo. Ataviados con sus clásicos uniformes con aires tejanos y sombreros de cowboy desplegaron desde el arranque de su actuación, con “Miss Alamo” y “Cleopatra Stomp”, su pericia al mezclar rock instrumental, surf y vientos fronterizos. La formula les lleva funcionando más de 25 años y raro es el día que pueden errar el tiro en un directo.

Tanto da que se acerquen a ritmos más actuales (“Baila Lola”) como a versiones de clásicos de nuestra cultura popular (“Corazón contento”, de Marisol; o “Flamenco”, de Los Brincos), que el resultado es cien por cien Los Coronas: punteos a velocidades hipersónicas, infalible base rítmica, encantadores contoneos y bailes con las guitarras y mucho carisma.

Tan festivos como lúdicos, en una hora escasa, pero en la que no ofrecieron tregua, lograron calentar el arranque de la Caravana Pirineos Sur al que pusieron fin con una estupenda “Jinetes radioactivos”. Al finalizar, sonó por los altavoces la eterna “Always look on the bright side of life”, de los Monty Phyton, perfecta para que la sonrisa no se borrará de la cara de los más que satisfechos espectadores. A muchos se les hizo corto su estupendo recital.

Y de los Monty Python pasamos a “Venus in furs” de la Velvet Underground. Así nos ponía sobre aviso la nueva Imelda May, más oscura, más intrigante, como salida de un capítulo de Twin Peaks. La irlandesa está orgullosa de su giro estilístico, tanto que no dudó en que las nuevas composiciones de “Life Love Flesh Blood” protagonizaran el eje central de su concierto.

Pero no nos engañemos, May no se ha domesticado, y “When it´s my time”, “Human” y “Sixth Sense” sonaron más agresivas y potentes que en el disco, en parte gracias a la sólida banda de la que iba a acompañada. Su presencia es magnética y se hizo dueña sin esfuerzo tanto del escenario como de los espectadores, que no echaron de menos a la antigua rockabilly.

La lluvia hizo acto de presencia casi al final de su actuación, cuando recuperó temas de su pasado. No fue un impedimento para que la cantante siguiera con un show que se encontraba en su momento álgido. También así lo entendió buena parte del público que venía bien preparado para luchar contra las inclemencias climáticas y no se dió por vencido hasta el final del concierto.

La fuerte tormenta no amainó y la organización, tras esperar media hora, se vió obligada a cancelar el concierto de Muchachito.