Jarabe de Palo celebra su veinte cumpleaños con “50 palos”, un disco recopilatorio que viene con gira y libro. La banda ofrece este fin de semana dos conciertos en Zaragoza con todas las localidades agotadas. El cantante y líder del grupo, Pau Donés, se muestra encantado e ilusionado con este proyecto además de “enamorado” con la vida.

Por Javier Frégola

Aunque nació en Barcelona, Pau Donés se considera de Montanuy, una pequeña localidad del Pirineo aragonés limítrofe con Cataluña. Desde que se compró su primera guitarra, con 12 años, Pau ha crecido como cantautor, conquistando con su voz y sus letras a millones de personas con el grupo Jarabe de Palo.

El tiempo ha pasado. Tanto que, este año, Pau celebra su 50 cumpleaños con “50 palos”, un disco recopilatorio al que acompaña una gira y un libro. El tour, que acaba de comenzar, le llevará por veinte ciudades españolas y por escenarios internacionales de la talla del Luna Park de Buenos Aires, el Auditorio Nacional de México, o el BBKing de Nueva York.

Pero antes, este fin de semana Jarabe de Palo se sube al escenario del Teatro de las Esquinas de Zaragoza. En un principio la banda solo había propuesto una fecha, pero ante la demanda del público decidieron repetir y, de nuevo, se encontraron con el cartel de entradas agotadas.

Pau nos demuestra que nunca pierde al ánimo. Tras detener su gira en 2015 por “prescripción médica” y posteriormente recuperarse de su enfermedad, el cantautor ha recaído recientemente en el cáncer de colon que padece; pero, si por algo destaca este aragonés más allá de su arte, es por su humildad, sencillez y pasión a la hora de disfrutar de la vida.

PREGUNTA.- Cumple 50 años y nos trae “50 palos“. ¿Qué nos cuenta en este disco?
RESPUESTA.- 50 palos es un proyecto que tiene tres patas: un disco, un libro y una gira. El disco son 21 canciones de Jarabe de Palo conocidas y versionadas a instrumento y voz, tal y como vinieron al mundo, con arreglos de cuerda, percusión… todo muy desnudo y muy acústico, más una canción nueva que he escrito en los últimos años.

El libro complementa el proyecto pero tiene que ver mucho más con Pau Donés que con Jarabe de Palo, porque son 50 pequeñas historias que tienen que ver con ideas, pensamientos, anécdotas, emociones o sensaciones que he tenido o que viven en mi cabeza y que he querido compartir con la gente. El que quiera saber cómo es un poquito más Pau Donés en el libro tiene la respuesta.

La gira es una prolongación del concepto musical del disco. Queríamos volver y estar cerca de la gente, hacer algo que no fuera solo un concierto, sino algo un poquito más interactivo. Pensamos en hacer una gira de teatros a cuarteto: piano de cola, violonchelo, contrabajo y yo guitarra y percusión, y aprovechar el momento para interactuar con el público. Es lo que vamos a presentar durante 20 conciertos por España y después también fuera. En Estados Unidos tenemos como 50 y después latinoamérica, básicamente.

P.- Además se cumplen 20 años del primer disco de Jarabe de Palo. ¿Cómo han evolucionado ustedes y su música?
R.- Yo creo que una cosa ha ido de la mano de la otra. Hemos evolucionado tanto como músicos como personas, o la música ha hecho que evolucionemos en los dos sentidos. A mí me resulta muy difícil separar el personaje Jarabe de Palo de la persona Pau Donés. Yo soy el mismo encima de un escenario que en el supermercado comprando cosas para llenar la nevera. La música me ha afectado mucho y me ha hecho mejor persona. La música me ha dado la oportunidad de conocer mundo, de conocer otros artistas… y al final, con 50 años, creo que soy una mejor persona porque conozco mucho más el mundo el que vivo, y mucho mejor músico porque he tenido la oportunidad de aprender de todos los viajes y sobre todo de otros artistas que he conocido gracias a la música.

P.- Este fin de semana están en Zaragoza tras anunciar una segunda fecha ante el lleno absoluto. ¿Cómo les suele recibir el público aragonés?
R.- Esto nos ha pasado también en Barcelona, dos conciertos en Madrid, el concierto de Valencia, el de Sevilla, San Sebastián, Bilbao… la verdad es que la respuesta del público está siendo inmejorable y estoy muy, muy contento. Para mí es un proyecto muy molón, ya no por cumplir años, sino porque realmente a nivel musical nos hemos esforzado mucho en hacer algo especial. Que a priori sea esta la recepción es ya una buena noticia pero, sobre todo, lo que mas me mola es lo que pasa después, cuando la gente sale. Cuando acaba el concierto bajo a firmar el merchandising que vendemos en los conciertos y me gusta ver el careto de la peña de “hostia, joder, cómo me ha gustado el concierto, ha sido superemocionante…”, son algunos de los comentarios que me hacen en general. Nos gusta que la gente goce de lo que hemos preparado y nosotros después gozamos muchísimo tocando en directo.

P.- El hecho de que esté tan ligado a Montanuy y a la vida rural, ¿cómo ha influido en sus composiciones?
R.- En las composiciones no sé qué decirte, pero en lo que yo soy, absolutamente. Mi madre era catalana y mi padre del Alto Aragón, pero mi arraigo está en Montanuy, en mi pueblo. Ahí es donde hemos agarrado los valores que nos han hecho tirar para adelante a los hermanos. En la montaña se vive la vida como un clan y nosotros somos superclan. Nos hemos apoyado mucho, hemos sido, en general, valientes y esa valentía tiene que ver mucho con el carácter del altoaragonés.

A nivel personal tengo mucho que ver con eso y, obviamente, seguramente eso ha influido después. Yo acabé la carrera de Economía, trabajé tres años y me tiré al río. Yo quería ser músico y fui a por ello. Entonces esa valentía supongo que la he heredado de mi carácter maño. Yo, por sentirme, me siento de Montanuy, pero básicamente lo que me siento es un ciudadano del mundo, ahí tengo poco problema.

P.- ¿En qué te inspiras para escribir tus letras y componer?
R.- En la vida. La vida es una fuente de inspiración. De hecho la última canción “Humo“, el tema inédito que hay en el disco, es una canción de amor a la vida, a uno de mis grandes amores. Sobre la vida escribo y la vida es lo que me inspira a seguir escribiendo canciones, y esa es mi musa.

P.- La vida le ha cambiado últimamente. ¿Cómo le está influyendo lo que llama “el cangrejo” en su vida como músico?
R.- En poco o en nada. El cangrejo es una enfermedad y las enfermedades normalmente no son bienvenidas, y yo no le he dado la bienvenida. Convivo con ella pero le hago muy poco caso y le dejo muy poco que influya en mi vida, porque a mí lo que me interesa es la vida, no la enfermedad. Sí que es verdad que el cáncer me paró y, como hacemos los músicos, nos subimos a la ola y estamos como locos, o encima o dentro de la ola. La música me mandó para casa y eso me hizo recuperar el contacto con mi vida más normal, y eso me encantó, porque yo iba como una moto. El volver a ese contacto con mi vida cotidiana me ha hecho volver a vivir momentos de gran felicidad haciendo cosas muy poco importantes, o que a priori son muy poco importantes.

Pero, dicho esto, ¿me ha cambiado la vida? Muy poco. Sigo haciendo conciertos, sigo escribiendo canciones, sigo grabando discos, sigo subiendo a la montaña a pasear…

P.- Tengo entendido que vive mucho la montaña, el esquí, el snow… ¿Eso también le ayuda?
R.- No se trata de si me ayuda o no me ayuda, es parte de mi vida. Para mí la vida es un regalo y me gusta vivir urgentemente. Eso no me ayuda a pasar la enfermad, te lo repito, para mí la enfermedad es algo poco importante.

P.- ¿En qué momento se encuentra el panorama musical aragonés? ¿Hacia dónde va la música?
R.- La jota supongo que se encuentra en un momento estupendo. La jota es incorruptible e indestructible. Dicho esto, vivimos en un momento de una tremenda mediocridad en la música refiriéndome al mainstream y la música pop. Ya no se vende música, se venden artistas. Ya no interesan las canciones, interesa el aspecto del que canta, si es rubio o moreno, si está cachas o no, si tiene novia o sale en las revistas del corazón… es un subproducto en el que la música que interviene pero que tiene que ver poco con la música.

En cuanto a la música, en general, creo que estamos en un buen momento. Relativamente hay un huevo de cosas nuevas y un huevo de cosas buenas que, además, gracias a Internet se pueden dar a conocer. Sí que es verdad que hemos pasado un momento muy difícil con todo el tema de piratería y esto ha hecho mucho daño a la música, las cosas por su nombre. Pero una vez pasado el trance, no sé, a nivel de negocio, pero a nivel creativo sigue habiendo buenos creadores y buena música, en general.

P.- En cuanto a su futuro profesional, después de esta gira, ¿qué tiene pensado?
R.- Yo no creo en el futuro. Mi futuro profesional tiene que ver con un concierto que tengo mañana en Mallorca y dos conciertos que tengo en “mi Zaragoza querida” el fin de semana. Un futuro de la hostia.