El violonchelista Josetxu Obregón actuó la noche del pasado miércoles en la Iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós, en el cuarto de los conciertos del XXVI Festival Internacional en el Camino de Santiago que organiza la Diputación de Huesca

El violonchelista Josetxu Obregón actuó la noche del pasado miércoles en la Iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós, en el cuarto de los conciertos del XXVI Festival Internacional en el Camino de Santiago que organiza la Diputación de Huesca, compartiendo un directo sobrio, elegante, didáctico y ejemplar, en el que interpretó una cuidada selección de obras gracias a su violonchelo barroco, original de la época, “que carece de pica y utiliza cuerdas de tripa y un arco característico”, para recrear la música como se escuchaba en su tiempo, con el sonido, la articulación y todos los demás elementos estilísticos propios del período en que nació.

En medio de una gira recién llegado de Suiza y saliendo el jueves hacia Noruega, las bellas y calculadas composiciones de Josetxu Obregón mostraron en Santa Cruz de la Serós la evolución del repertorio para el violonchelo barroco desde su origen, “cuando en el seicento los violonchelistas Domenico Gabrielli y Giovanni Battista Vitali otorgaron al violonchelo, por primera vez en la historia, el papel de instrumento a solo; hasta el apogeo al que Johann Sebastian Bach llevó al instrumento con las 6 Suites para violoncello solo, verdaderos monumentos de consumada maestría y gran unidad formal”, destaca el intérprete. El programa se completaba con obras de otros compositores, como Francesco Paolo Supriano o Giuseppe Maria Dall’Abaco.

La Basílica italiana de San Petronio de Bolonia, donde había sido coronado como emperador Carlos V por el papa Clemente VII, tuvo durante el siglo XVII una Capilla musical en cuya plantilla de ‘violoni’ figuraron notables músicos como Giovanni Battista Vitali y Domenico Gabrielli que, junto a otros violonchelistas, llevaron por primera vez al violonchelo, hasta entonces ocupado solamente del bajo continuo, al papel de instrumento solista.

Por su parte, Johann Sebastian Bach fue el genial artífice de las Suites para violonchelo que constituyen la cumbre de la música ‘a solo’ para este instrumento y que fueron creadas cuando el compositor ejercía como Maestro de Capilla en la Corte alemana de Köthen, al servicio del Príncipe Leopold, entre 1717 y 1723. “Durante este período compone sus más grandes obras instrumentales, como los Conciertos de Brandenburgo, porque este aristócrata era un gran aficionado a la música y tocaba la viola da gamba”, destaca Obregón.

Obregón y La Ritirata

Creador y director artístico del grupo español La Ritirata, Josetxu Obregón cree que vivimos un momento de auge de los movimientos historicistas “y parece que el público cada vez valora más escuchar este tipo de músicas interpretadas con los instrumentos correspondientes a su época, lo cual permite que a pesar de la fuerte crisis que hemos vivido en el sector cultural, siga con una incesante actividad concertística”.

Con muchos proyectos y giras al frente de La Ritirata, en el campo discográfico Josetxu Obregón destaca la remasterización con Glossa de los tríos op.34 de Boccherini “que grabé junto a Hiro Kurosaki y Lina Tur Bonet, siguiendo los últimos y exitosos lanzamientos discográficos de La Ritirata ‘The Cello in Spain’, un recorrido por el repertorio para violoncello en la España del s.XVIII, así como ‘Antonio Caldara: The Cervantes Operas’, sobre las dos óperas de temática cervantina que compuso Antonio Caldara, y con la presencia de los solistas María Espada, Emiliano González-Toro y João Fernandes”.

EN EL CAMINO, EN INTERNET

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